Portada Kalfukura
Estamos trabajando intensamente con Francisca Toral y Carlos Eulefi en la portada de Kalfukura y en su look general. Inicialmente la idea era mostrar a un niño en un contexto de adulto, decidido, pero contrastada su fragilidad con la fortaleza de sus dirigidos. Me encantaba la idea de un niño comandando una fuerza de guerreros mapuche, inca, traukos, wekufes, brujos. Una muchedumbre de guerreros a sus espaldas, apoyándolo.
Con Carlos llegamos a estos bocetos:
Desgraciadamente alguien se nos había adelantado:
De manera que buscamos otra alternativa. Decidimos seguir la línea de trabajo que habíamos comenzado con YGDRASIL y que habíamos seguido con SYNCO, es decir, un gran logo en la parte superior, y en el centro de la portada un ícono reconocible y que pudiera funcionar como logo. En YGDRASIL había sido una runa, en SYNCO un logo (la estrella con un disparo). Ahora debíamos buscar un ícono potente y OBVIO, en el centro de todo debía estar LA PIEDRA (lapis). Así que salimos a buscarla y el sábado pasado la encontramos en un taller de orfebrería en Barrio Bellavista. La vi y me enamoré de ella, su textura, su brillo suave, sus formas redondeadas; era la Kalfukura que había imaginado siempre. Quizá ella me encontró a mi.
Esa misma noche hice un boceto salido de la guata. Ahora, el problema lo tiene Carlos Eulefi XD XD.
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Mike Wilson y Kalfukura
Mi amigote Mike Wilson (El púgil, Forja, 2008), prepara el lanzamiento de su novela ZOMBIE (Alfaguara, 2010). Se dió tiempo para escribir una reseña de KALFUKURA. Se las adjunto:
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Cuando supe que Jorge Baradit iba a escribir una novela juvenil, inmediatamente pensé en Neil Gaiman y el éxito que tuvo al llevar su mundo a un público más joven. Cuando me llegó el manuscrito, me di cuenta que, a diferencia del caso de Gaiman, Kalfukura es mucho más que una reducción de conceptos apuntada hacia una determinada demografía. Es una pieza clave de la mitología metafísica que Baradit ha estado construyendo y rescatando desde que escribió La conquista mágica de América e Ygdrasil. En la superficie Kalfukura es un ejemplo quintaesencial del viaje mítico, narrado de tal manera que cualquier lector de 12 años en adelante pueda disfrutar de la historia. Sin embargo, justo debajo de la superficie del Chile de Leonardo Caspana (el protagonista de apenas 12 años), vibra un ritmo pre-simbólico e insondable. Esa vibración hace resonancia y te impulsa a acercar el oído a la tierra. En este aspecto, Kalfukura trasciende la novela juvenil y hace que el lector, cualquier lector, reevalúe la manera en que escoge identificarse con su Historia y el lugar en que habita. Incluso, se podría decir que Kalfukura funciona como un antídoto para la amnesia metafísica que prevalece desde la conquista. No se confundan ni titubeen ante la etiqueta de “juveníl”, en varios aspectos Kalfukura es la novela que posee más realismo y significado cultural que ha escrito Jorge Baradit.
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KALFUKURA
Ediciones B, Santiago de Chile, 2009
Se lanza en noviembre de 2009 durante la Feria Internacional de Santiago.
Kalfukura docs
Arica es un brote de civilización aferrado a la humedad del océano Pacífico, un enclave que resiste de espaldas a la geografía más árida del planeta: el desierto, ese mar seco que se adentra en el alma de América del Sur, desplegándose entre cerros desnudos tatuados con imágenes descomunales que le hablan al cielo y grietas titánicas trazadas en la piel antigua del territorio; un estrato prediluviano hecho de alfarería destrozada y restos de culturas mudas que naufragaron en su inmenso silencio. Arica mirando la curva extensa del Océano Pacífico, un grupo de casas equilibrándose entre dos desiertos.
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Kalfukura
La palabra viene del mapuche y significa “piedra azul”. También es el nombre de uno de los últimos caudillos que se enfrentó al europeo en el siglo XIX, manteniéndolo a raya de sus territorios; parlamentando con ministros y presidentes, con altura de estadista.
Del cacique Kalfukura (1810-1873) se dice que tenía dos corazones, y que cuando pequeño había recibido de un wekufe un meteorito (cherüwfe) de color azul, que lo hacía invencible.
La Kalfukura.
Piedra azul.
Lapislázuli, en latín lapis lazulum, quiere decir, “piedra de Lāzhvard”, el lugar donde se extraía en la antigua Persia. Al hacerse famoso por la extracción de esta piedra de color cielo, Lāzhvard comenzó a significar el color en sí, en sus variaciones Lazaward, lazur, azurro, azur, hasta nuestro azul.
La piedra que cayó del cielo. La diadema de Lucifer, el ángel caído que se estrelló contra la tierra. La joya que brilla en la frente del cielo. Venus, como lucero de la mañana. Lucifer viene del latín “lux phoros”, el que trae la luz. El azul simboliza a Venus en la heráldica.
La joya de la que Wolfram Von Eschenbach dice que se fabricó el Grial.
Lo que vinieron a buscar los Conquistadores en realidad cuando cruzaron el mundo y bajaron por la columna de América hasta territorio mapuche.
La Antártica.
Magallanes, Magallanes…
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KALFUKURA, noviembre de 2009.
Esta semana finalmente se firmó el contrato en las oficinas de Ediciones B Chile y comenzó el trabajo de levantar el proyecto KALFUKURA para que aterrice en noviembre de 2009 en la Feria del Libro de Santiago.
La historia detrás del libro tiene al menos 4 años en mi cabeza, girando y girando. Quizá por eso demoré tan poco en escribirla, ya estaba escrita. Por de pronto hay un gran editor detrás colaborando y esperamos que esta aventura extraña en la que nos embarcamos llegue a puerto, desembarque y se tome el territorio de vuelta.
Revitalizar los mitos es la consigna.
MARRICHIWEU!!!!
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ilustración ®CristiánMelo









