La operación LLUSCUMA

Esta novela era todo un caso. Una versión raw, guerrillera e hiperventilada se había lanzado el año pasado, semana a semana desde mayo a noviembre, vía el diario La Segunda. Fue una experiencia demente terminar un capítulo semanal, entregarlo apenas en la fecha y al otro día preparar las notas para comenzar el siguiente. El ritmo me llevó a una espiral creciente de espanto, irrealidad, inmersión en la historia y… colon irritable, ataques de gastritis y la clínica, finalmente XD XD.

A partir de marzo de 2013, luego de unas vacaciones desintoxicantes, comenzamos el trabajo de edición para convertir este kamikaze road trip diary en un libro hecho y derecho. Lo leí primero fue imprimirlo, leerlo varias veces, tomar notas y escribir las nuevas ideas que harían crecer o profundizar las viejas ideas. Imprimí también esas notas y las corté en tiras que fueron corcheteadas a las páginas donde ‘más o menos’ irían a parar. Lo que obtuve fue un mamotreto hinchado de pedazos de hojas tijereteadas, fotos de referencia, boletas escritas a mano, papeles pegados con scotch y rayones, muchos rayones, marcas de destacador y notas en grafito en los bordes.

Ese Frankenstein reposó unas semanas como un embrión, gruñendo y acomodándose, juntando ideas similares, oliendo frases que se encontraban, párrafos que se comieron a otros, pequeñas batallas entre frases enemigas, un drama dentro de un cajón buscando homeostasis y calma. Luego retipear y enviárselo a la Cristina Varas, un lujo de editora que corrigió y sugirió lo preciso. Ordenada y muy pro, armamos una carta gantt que se respetó casi al callo. Tuvimos el monstruito chillando entre las manos a principios de septiembre y lo enviamos a la diseñadora para que lo montara en In Design.

LA PLATAFORMA

Lo primero fue utilizar el capital obtenido durante el viaje del 2012: el sitio levantado en Facebook en torno a LLUSCUMA. Linkeado a mi sitio de autor, sirvió de plataforma para comunicar las iniciativas, fechas y contenidos creados para dar a conocer el espíritu de la novela, su brazo armado por supuesto fue twitter, como parlante en tiempo real comunicando y extendiendo el mensaje. El uso del círculo virtuoso: Blog, Facebook y Youtube como plataformas de contenido; y el propio facebook y twitter como voceadores para recoger en tiempo real las inquietudes y pulso de los lectores. Además de la retroalimentación entre las plataformas y la correcta distribución de los contenidos de acuerdo a los potenciales de  cada una en impacto y profundidad.

LA PORTADA

Inicialmente la idea era utilizar el trabajo maravilloso de Claudio Romo para la portada. Le encargué personalmente una ilustración que llegó en el tiempo solicitado, pero debido a orientaciones editoriales se decidió por una portada más gráfica, con espíritu de afiche.

El corazón es la tipografía Skyfall y el símbolo central está trabajado a partir de un ícono vectorial de uso liberado bajado de internet, lo giré en ocho brazos en torno a una estrella de 5 puntas y ahí estaba. Con los días me di cuenta que ese ícono ha ido evolucionando en mis trabajos de modo interesante, desde un embrión, hasta la explosión de la estrella en SYNCO; ahora ese mandala se ponía a girar con esos puños mirando hacia su izquierda, la estrella se ponía en movimiento. Good. Todo puesto sobre una página de cartón añejo como un recuerdo.

La entregué en formato Illustrator a la imprenta creo que el 5 de septiembre, aniversario de la masacre del Seguro Obrero. Una vez que la Cristina editara el precioso párrafo de contraportada que escribiera el gran autor mexicano Alberto Chimal especialmente para esta edición, gracias a él por eso.

El libro estuvo casi a tiempo. Una pequeña demora producto de un mal calculado tiempo de entrega e impresión de mi parte hizo que sólo estuviera disponible el miércoles de la primera semana, pero ahí estaba  y pudimos exhibirlo en la FILSA como esperábamos. Verlo en los anaqueles me tranquilizó, pude descansar la cabeza y dedicarme al lanzamiento y la comunicación, completamente.

EL TRAILER

Necesitaba conseguir frases que comunicaran los contenidos de la novela. Sentía que la sola mención del caso del Cabo Valdés no bastaba para englobarla y explicarla, sentía que la gente iba a necesitar algo más que imágenes para sumergirse o sentirse interesado, así que en Estudio Sacramento (batcave de Angela González, enkelikitty) diseñamos un trailer muy motion graphics con frases sugerentes que acercaran a dos conceptos. El primero acerca de un tema no tocado por la literatura o los medios chilenos: el drama que puede producir la presencia en tu familia de algún personaje ligado a las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet. Y el segundo el eje del libro mismo: descubrir que detrás del evento LLUSCUMA (la abducción del cabo Valdés en 1977) hubo algo más terrible que involucró al Estado chileno y al propio Ejército, una operación desaforada demente y  fracasada que hace llegar sus esquirlas hacia el pasado y el futuro, nuestro presente. El cameo final después del título todavía me da escalofríos :P

LA CANCIÓN ORIGINAL

El segundo regalo lo hizo MOWAT, Fernando Mujica, músico y productor chileno del que hablamos antes. LA MALA SEMILLA (La Canción de Fernando), es una joyita delicada y llena de recovecos, sonidos, evocaciones y tintineos sugerentes. Estoy tremendamente agradecido de la molestia que se pegó en su casa, Berlín, para componer, cantar y mezclar esta canción preciosa que recoge de modo tan preciso la fragilidad y melancolía dentro de la cabeza torcida de Fernando Camargo. Aún tenemos planes pendientes con LA MALA SEMILLA, ya les iremos contando :)

EL CLIP

Una tercera pieza la desarrollamos con Inti Carrizo-Ortiz durante octubre de 2013, apuntando a su estreno en el lanzamiento del libro, programado en ese entonces para el 09 de noviembre.

Meses atrás nos habíamos conocido con Fernando Milagros y estaba la inquietud de colaborar en un trabajo conjunto. A él le había gustado mucho SYNCO y yo rayaba con San Sebastián. Así que se dio naturalmente. Súmele al gran Inti en la ecuación y tenemos NAHUAL/LLUSCUMA, un clip de la maravillosa canción de Fernando. Lo grabamos en dos tardes en fines de semana consecutivos, Inti lo armó y llegó media hora antes corriendo al lanzamiento a entregarme el pendrive. Lo exhibimos y nada, el aplauso fue cerrado. Ver en pantalla grande el drama de Fernando Camargo, escenas descritas en la novela y el cameo de PRXY fue demasiado para mí. Quería abrazar a todo el mundo.

EL MAKING OF DEL CLIP

Como necesito explicar todo lo que hago porque soy la llave abierta del baño, tuve que hacer un Making of MUY DE GARAGE (ojo) para contar pormenores de la grabación, las intenciones escondidas y las dificultades, además de rendirle un muy necesario homenaje al trabajo desinteresado de Fernando Milagros, Inti Carrizo, Nicolás del Río, Boris Vallejo, Raúl Pinto, y muchos otros. Lo armé a martillazos en un rato en Adobe Premiere, así que no sean duros con él. Pero aseguro que está divertido.

LA WEB PAGE

En general las webpages de hoy son patios desolados, casonas con demasiadas piezas, sótanos y lugares que nadie visita. Estamos acostumbrados a abrir UNA página de facebook, UNA página de twitter, UNA página de youtube que actúen como portales a contenidos precisos nos ha alejado del ejercicio de hurgar en esas verdaderas buhardillas sobrepobladas que eran las webpages, de modo que… hagamos una tarjeta de visita con contenidos puntuales. Entrar a la webpage de LLUSCUMA es ver un aviso publicitario de la novela y la ventana al trailer; en segunda instancia botones que te llevan directamente a un pdf descargable con capítulos gratis de la novela, al clip de Nahual en youtube o a la canción de Mowat en soundcloud; y en tercer nivel los links a contactos personales: twitter, facebook y la LLUSCUMA MAGAZINE en FLIPBOARD.

EL FLIPBOARD

Una herramienta subutilizada hoy es Flipboard. Tiene la capacidad de hacer converger toda la información que quieras sobre un tema que tu defines en un formato prediseñado de muy buena usabilidad, muy intuitivo y estéticamente agradable. Esa es la palabra, es agradable navegar en Flipboard. Así que en esto de explorar nuevas plataformas adoptamos la aplicación y generamos una Magazine de LLUSCUMA donde pudieras encontrar todo lo que se ha dicho de la novela en la web: los reportajes de prensa, los artículos en blogs, las películas relacionas en youtube, links de facebook, etc, incluso fotografías o reportajes al caso Lluscuma original. Fundamental para quien necesita info sobre la novela y no quiere ponerse a buscar indiscriminadamente. Échele una miradita, ojalá en la versión tablet que es más… linda XP

EL BICHO RARO

En un arranque de irresponsabilidad armé un clip a partir de la canción que Rodrigo Vásquez había hecho para el cuento que Martín Cáceres me ilustró en IN NOMINE MORTIS: “Iluminaciones”, de Arcano IV. Remezclé la canción, la “encochiné industrial dirty harsh ruiditos” y monté un video con imágenes sacadas con ipods, ipads, celulares viejos y restos de cintas proyectadas y grabadas desde la pared y cuanta mugre se me cruzó. Do it yourself, punk not dead.
A mi el tema me gusta como quedó, pero a mi me gusta el ruido, sobre todo el visual, que es ruido mental finalmente.
A ver qué les parece ILUMINACIONES/LLUSCUMA.

ACTIVIDAD DE FIRMAS

El día 09 estaba todo listo, el libro ya estaba impreso y en mis manos, la FILSA llevaba ya casi tres semanas funcionando. Por un estúpido error de planificación lanzamos a un día del cierre, temía que eso afectara la llegada de la novela (seguro que lo hizo, pero menos de lo que pensaba).

Avisamos que a las 16:00 hr abriríamos la caja con las 50 primeras unidades impresas de la novela, certificadas por la imprenta, foliadas, timbradas, firmadas y con una polera de regalo. Los primeros 5 se llevarían además un impreso de alta calidad sobre papel Canson de la íincreíble ilustración original para la novela, de Claudio Romo: “Lluscuma”.

Había gente horas antes y a las 16:00 hr el fenómeno era un hecho. Firmamos muchísimo antes de tomarme un descanso e irme a preparar el lanzamiento mismo. Nunca voy a dejar de agradecerle a la gente que se toma la molestia de ir, esperar, hacer una fila eterna y recibirme con una sonrisa para que le firme un libro, es alucinante y es uno de los momentos lindos que tiene esto, cuando el lector habla contigo, lo ves a la cara y lo conoces. Gracias por eso.

EL LANZAMIENTO

Por otra descoordinación el lanzamiento fue en el turno más tarde del día sábado. Mucha gente se quedó por cuatro horas esperando desde la venta hasta el evento, mucha se fue comprensiblemente, era tarde y el barrio no muy bueno. Aún así la sala se llenó, faltaron sillas, hubo gente sentada en el suelo y mucho interés. Gracias por eso de nuevo.

Comenzamos apagando las luces y proyectando el video ILUMINACIONES. Nadie entendió mucho (ni yo tampoco) pero la complicidad y buena onda de siempre primó, esta es una reunión de amigos, una misa retrofuturista, así que el delirio no sólo es permitido, sino que esperable. Terminado el video presentamos a los invitados: Javiera Parada, la actriz y activista política; Patricio Abusleme, periodista autor de “La Noche de los Centinelas”, el libro más serio y documentado que existe sobre el caso Valdés (pueden incluso conseguirlo acá) y Enrique Videla, el joven genio del guión, coautor de Gen Mishima, ahora guionista de Prófugos (HBO) y El Reemplazante (TVN).

Abrió los fuegos el Pato, le pedí que contara la historia de la abducción con el mayor detalle. Fue un relato alucinante, la sala estaba en completo silencio mientras el Pato relataba lo que había ocurrido esa noche de 1977 en la pampa Lluscuma, cerca de la frontera con Bolivia. Luego se explayó en su experiencia con la novela y cerramos con preguntas sobre la paranormalidad chilena.

Enrique Videla hizo las tareas de otra manera, sacó un papel donde estaban marcadas ideas muy precisas sobre Lluscuma en su calidad de relato. Fue un análisis muy lúcido, a ratos técnico, siempre entretenido, desglosando las capas y capas de la narración y su estructura. “Desconstruyendo Lluscuma” habría sido un buen título. Un lujo escucharlo.

La Javi se explayó en su relación con el texto, sus links con las temáticas, el contenido político y las texturas personales que la tocaron durante la lectura, la suya fue una ponencia muy sensorial y amplia, me encantó la manera en que enfrentó la lectura y sus enlaces con nuestra memoria y nuestra historia como país. Otro lujo tremendo tenerla ahí, una grande. Todo mi agradecimiento.

Para cerrar, apagamos las luces y proyectamos el clip NAHUAL/LLUSCUMA, fresquito. El silencio se hizo, apareció la guitarra de Fernando, las imágenes, los recuerdos. Un montaje precioso lleno de evocaciones, Fernando Camargo y su via crucis, Santiago, libros, la azotea de mi edificio, Gabriel como Fernando niño, la música, la letra preciosa y los silencios. Al final hubo un aplauso de aquellos, caras de sorpresa, alegría por la calidad del trabajo. Una fiesta. Feliz de verle la cara a Inti y la posibilidad de recibir directamente las felicitaciones en masa por su precioso trabajo, tremenda persona él. Luego, puras risas, agradecimos a mucha gente y bajamos a firmar más libros todavía hasta que nos echaron, la FILSA estaba cerrando y con ella el inicio de este camino. Ahora que el libro tiene patas propias, quien sabe a dónde llegará.
Como dice el tagline, LA GUERRA ESTÁ COMENZANDO.

Un abrazo a todos!!

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OCTUBRE

Son extrañas las celebraciones, el año es un campo minado de cumpleaños, conmemoraciones y celebraciones, púas, puntas y bombas en las cuadrículas del calendario mientras nos movemos hacia el año nuevo. Particularmente explosivo este septiembre, donde una semana nos tocó llorar, enojarnos y mirar de cara a la muerte y a la siguiente estuvimos celebrando la primavera y la gracia de ser lo que sea que seamos. Muerte y vida, 11 y 18, el invierno y la primavera en una semana vertiginosa.

Octubre está más libre, no hay días del niño, la madre, el tío, la patria o whatever. Octubre es primavera en pleno, un mes raro donde nadie arma grandes ferias del auto-libro-novias, estrenos de cine o elecciones de nada, un mes amplio, lleno de brisa y cielo despejado.

Pero, el 5 de octubre de 1988.

Hay quienes ven trampa en eso de «la alegría ya viene». Quizá no se entiende del todo, la alegría llegó porque salimos de un valle de sombras, la alegría llegó porque ya no te mataban, te echaban de tu trabajo o recibías una visita peligrosa si discrepabas con la política oficial. Estábamos en un nivel tan bajo, tan aplastados y con un fusil en la nuca, tan en la condición más despreciable que un ciudadano puede soportar, que una generación completa se quemó para conseguir SÓLO un piso mínimo decente para constituir sociedad y eso fue la alegría para todos. Hoy nadie quiere ese mínimo decente y se quiere ir por más, es lo correcto, es el deber como sociedad que tenemos, pero no creo adecuado juzgar con el mismo parámetro lo conseguido en esa época ¿Cuál era la alternativa? ¿Las armas? No me hagan reír, cuáles armas, ¿las de Carrizal? ¿Dónde estaban los helicópteros, los barcos y los tanques para combatir a un ejército profesional? Personalmente admiro a quienes tomaron las armas para defenderse de un gobierno opresor (los admiradores de USA en la derecha deberían saber que esa es la razón por la que allá se permite la tenencia civil de armas: el DERECHO a levantarse en armas contra un gobierno opresor) pero no era un momento viable. Había que agotar esa posibilidad que en ese momento parecía ridícula: echar a Pinochet votando. Situación que provocaba risa en el extranjero, ningún dictador se echa con una elección, que situación más estúpida. Por supuesto, con el control total de los medios y una fe ciega en su paranoia, Pinochet estaba seguro de ganar. A sus adherentes (cada vez más desmemoriados) que lo defienden diciendo que se expuso unilateral y democráticamente a elecciones que podía perder, les recuerdo que ese 5 de octubre en la noche sus primeras declaraciones frente a la derrota fueron: «Estoy preocupado… porque vieron a personas armadas, con pasamontañas, por ahí», intentando figurar un clima que preparara… quizá qué reacción de su parte. Recordarles que el propio Matthei habló de desactivar una bomba cuando concurrió al Palacio de La Moneda. No, el dictador no pensaba que perdería y sin piso político para continuar sólo le restó ladrar por cadena nacional, vestido nuevamente de militar, al día siguiente. Vivir con Pinochet de Comandante en Jefe fue una mierda, el día del boinazo estaba en la U escuchando por la radio lo que ocurría. Cuando hoy se habla con tanta naturalidad de la recuperación de la democracia y de los pactos espúreos de los políticos de la época (como si hubiéramos estado sentados con copas en las manos riéndonos con los militares), déjenme decirles que ese día de 1993, en que pasaban camiones con militares armados por las calles, pensé: «Ahora me toca morirme a mí». Con una tranquilidad extraña me fui caminando a la casa pensando en que «había que irse pa’l monte» no más, que no había resultado quitarle el poder con el voto y que me habría gustado haber tenido una familia.

¿La alegría llegó? En mi opinión, sí. Repito, frente al páramo desértico que fue la dictadura para el alma del territorio, estas primeras lloviznas fueron pura alegría. Qué pasó después? Desgraciadamente la generación de políticos realmente heroicos que nos ayudaron a recuperar la democracia fueron, primero gastando, luego lapidando, el capital moral que habían ganado justamente. La Concerta se gastó toda la cuenta de ahorro y terminó convertida en una mafia cuestionable, como si se hubieran acostumbrado a pactar cuando ya no era necesario, a seguir cooptando y coludiendo cuando ya no habían fusiles ni ejercicios de enlace. Y nosotros, sumergidos en un secuestro emocional de agradecimiento y rechazo a la derecha, los votamos una y otra vez convirtiéndolos en una elite, una casta, los ayudamos a corromperse al no cuestionarlos «porque cuestionarlos era hacerle el juego a la derecha». Mi generación, traumada por Pinochet, no quería a todo costo premiar a la derecha dándole un centímetro electoral, aunque eso terminara significando validarle cualquier mierda a quienes nos habían salvado. Les entregamos un cheque en blanco. Ellos violaron el 5 de octubre. Pero el plebiscito le pertenece a la gente.

¿Quién nos despertó? Sigo creyendo que Piñera. El no tener en el gobierno a quienes «nos habían salvado» nos hizo sentir libres de desatar toda la frustración que habíamos escondido. Primero fueron los movimientos ambientalistas. Recuerdo que en esa histórica manifestación contra Hidroaysén ví carteles contra las ISAPRE, contra las AFP, a favor de la educación gratuita, contra la Ley de Pesca. Toda la agenda social estaba ahí, esas pancartas que después, por la fuerza de las movilizaciones, se convirtieron en la lista del supermercado de todos los candidatos estaba ahí en ese germen de descontento. Desde ahí el concepto «fiscalización ciudadana» se volvió la clave para el futuro, una ciudadanía consciente y movilizada que había sido adormecida. La Concertación levantó miles de centros comunales para coordinar la acción por el NO, centros donde la gente se informaba, se reunía, dialogaba y colaboraba, una red maravillosa, una joya para la participación ciudadana. Todos fueron cerrados el 6 de octubre de 1988. No nos dimos cuenta, pero nos aislaron del poder y estábamos tan agradecidos que no vimos en ese error el tono de lo que se venía: «Nosotros gobernamos, ustedes votan por nosotros, punto». Pero eso se acabó. Por eso que puedo votar tranquilo, porque sé que la fiscalización ciudadana estará ahí para apretarle el cuello a quien esté en el poder, porque ahora ya no hay vínculo emocional épico, quien sea ahora el presidente es un funcionario que debe ser fiscalizado por nosotros.

¿Qué me preocupa? Quienes se marginan del gesto electoral. Los que no quieren votar. Son libres, pero me duele. Hay un comercial argentino buenísimo que muestra a un par de tipos saliendo del local de votación diciendo que da lo mismo, que el voto es una mierda. A lo lejos se recorta una figura a caballo, parece ser San Martín, que se arroja del caballo y le saca la cresta al que había hablado. Mientras se aleja, molesto, una voz en off dice: «Hay quienes murieron para que pudieras votar». pidiendo respeto y valoración para el acto. Pues bien, acá en Chile bien podría salir Víctor Jara agarrando a guitarrazos al que no vota porque es «validar a la burguesía» o tonteras así aprendidas en folletines huevones de esos que yo también leí de pendejo y repetía de memoria. Si bien no toda la resistencia a Pinochet creía en el acto electoral, puedo decir que todos murieron por el derecho a la rebeldía, a disentir, a discrepar y a elegir. Nuestra democracia es imperfecta hasta la chantedad, pero no se va a cambiar ignorándola. Votar es un derecho. En twitter me recordaban que un derecho ganado con sangre se vuelve un deber. Ganado con sangre de los de siempre, de trabajadores, profesores, estudiantes y gente simple, como nuestras familias, los chilenos que hacemos este país.

El 5 de octubre echamos a un dictador con un lápiz Faber Nº2. Por primera vez el lápiz fue más poderoso que la espada. Me pueden decir que decirlo es un acto de suprema ingenuidad, que USA ya no quería a Pinochet, que el piso político, que nada cambió y la cacha de la espada. El punto es que ese día la Armada amaneció bloqueando Valparaíso, con sus barcos alineados a lo largo de la bahía y sus cañones apuntando hacia los cerros, los helicópteros artillados pasaban rasantes por las cabezas de la gente en La Pintana. En Conce jeeps militares rodearon la pobla de un amigo buscando impedir que salieran, y aún así salimos.

Esa noche lloré abrazado con mi mamá en el patio de mi casa… y saben qué? estoy llorando ahora también porque me acuerdo de mis muertos y de la raya con lápiz mina que hice con fuerza y mucho cuidado, eufórico, porque nadie me va a decir que no viví lo que viví, nadie me va a decir que fue un engaño, yo estuve ahí, nadie me va a quitar el 5 de octubre porque es mío y de todos los que estuvimos ahí, no de quienes olvidaron su significado y engordaron con nuestra ayuda, sino de los votantes, de mi mamá y mi abuela que iba cagada de miedo ese día pero fue igual, de ella y de los que ya no están pero que no vamos a olvidar.

Dos cosas sobre el pueblo de Chile que le dieron risa al mundo:
(1970)  ¿Cómo van a elegir el socialismo… votando?
(1988)  ¿Cómo van a echar a un dictador… votando?

5 de octubre: Somos tan pencas?

NO

(publicado originalmente en EL GUILLATÚN)

This is the End


Los chicos de FAYERWAYER me invitaron a escribir un artículo acerca del “fin del mundo” anunciado para este 21 de diciembre. Algo salió, algo se dijo, algo se publicó. Acá está, espero les guste. Está un poco editado con respecto al original porque bueh, uno nunca deja de editar sus cosas.

En nuestro Universo hay cosas que se pueden hacer y otras que no: el agua no seca, las estrellas no cantan, la muerte no regresa. Sin embargo la poesía está llena de recuerdos que no ocurrieron, melancolía por cosas que jamás pasaron y visiones de paisajes que nunca han tenido lugar. Por otra parte se dice que cada cosa que no es posible en este Universo es real en otro, y que la suma de todas esas posibilidades prefigura el recuerdo nebuloso de una edad de oro donde todo era posible. Donde todos los Universos estaban juntos. Porque habitamos un fragmento limitado, una esquirla que vuela a través de la confusión silenciosa de una explosión que ya no recordamos. El fin del mundo ya ocurrió al inicio. Somos el pedazo de información incompleta de una novela estallada en medio del huracán estelar, aferrados a la tipografía del pedazo de página que nos tocó, capeando el vacío en un relato inconcluso de posibilidades limitadas. Vivimos en lo que dura una explosión de magnitud desaforada, sosteniendo el poco calor que queda porque todo empuja al vacío, a la oscuridad y el frío. Somos destellos en medio de un mar del tamaño del Cosmos, pataleando desesperados para mantenernos a flote aunque sea por un ratito más por favor, salimos a mirar las estrellas asombrados antes de hundirnos para siempre otra vez, consumiendo la poca energía disponible para engendrar a otros para que vengan y se emborrachen y compartan un poco contigo el momento mínimo antes de que les toque el turno y se apaguen también. Sumatoria de luces que se encienden y apagan sosteniendo un tenue fulgor en el fondo de un océano muerto, porque somos bacterias en el intestino de un cadáver, bacterias que no saben que el organismo se pudre. El Universo como el cadáver estallado flotando en la nada, un ahogado deshaciéndose en cámara lenta, galaxias estallando como cerezas podridas, dispersándose como un terrón de azúcar en el agua, con pequeñas fogatas aquí y allá donde se acumulan sobrevivientes ateridos, levantando con esfuerzo civilizaciones que se derrumban cada vez, tratando de no olvidar mientras ven su memoria escurriéndose entre los dedos porque todo tiende al olvido y el espejismo se sostiene con cuatro o cinco historias que hacemos girar en el aire una y otra vez para que no nos gane la oscuridad, la quietud, el derrumbe y el silencio que tarde o temprano.

Lo que es yo, no pienso venderme barato. Cuando se abran los cielos y bajen los ejércitos del Señor con sus lightsabers de fuego, montados en sus caballos atroces, no cantaré ninguna alabanza mientras me decapitan. Organizaré la vía armada contra el apocalipsis, la resistencia humana contra los ángeles de la muerte desde la montaña, en Neltume, desde Alto Malloco, Frente Patriótico Mahfud Massis porque el pueblo unido jamás será vencido, pelearemos contra la entropía.

Antes, me gustaría preguntarle a Él qué ha ocurrido con las almas que esperaban las trompetas del juicio. ¿Estuvieron siempre bajo tierra ancladas a sus podredumbres? ¿Era mentira que cuando nos enterraban subíamos a la presencia del Padre, como nos decía el cura? ¿Un normando lleva dos mil años volviéndose loco allá abajo inmóvil entre los sedimentos esperando las famosas trompetas? tratando de recordar algo, intentando retener nombres, toponimia, habilidades, colores, rostros que se disolvían en el mar de recuerdos como sal entre sus costillas ¿Qué hacemos con eso? Con la costra de cadáveres sobre la que levantamos las casas, los automóviles, el cemento. Nuestra carretera norte-sur donde mueren aplastados cada mes cientos de perros y gatos, miles al año, aplastados, repasados, secados por el Sol y comprimidos contra el asfalto, uno encima del otro. La costra de animales sobre la que transportamos nuestros camiones y la comida, nuestras máquinas, que funcionan con otros animales licuados hace miles de años entre las grietas del pérmico.

Movemos nuestros engendros mecánicos con animales antiguos licuados, eso es magia negra. Estamos condenados y nos borrarán por eso. Todos en la ciudad respiramos humo de esos constructos del demonio, respiramos dinosaurios que se nos pegan en los alveólos y nos carbonizan por dentro, tragamos otras cosas para olvidarnos de todo y seguir la fiesta en la discotheque que rueda hacia el acantilado, pero lo estamos pasando la raja con las luces y la electricidad que nos ilumina en estrobos para perder la cordura y que rico que es un buen toque de electricidad con batería de autos para rebootear y perder la cordura un rato. Porque ustedes saben que en México andan tipos con una batería de auto colgando del cuello, ofreciendo “toques” a dos pesos a quienes llegan al norte a desenterrar una novia de las que siembra Malverde, el santo de los narcosatánicos, para cosechar ángeles, cierto? La electricidad es un demonio que circula por dentro del sistema nervioso de nuestras máquinas y anima nuestra tecnología, le estamos poco a poco construyendo un cuerpo y neuronas para que ese demonio reencarne en nuestra realidad, estamos a punto de fabricarle un cerebro del tamaño del mundo, que alguien venga a detenernos! Es magia negra. Todo es cierto, la confusión reina en este rito de magia negra para darle cuerpo a un demonio, la fiesta de la confusión, la cultura de la confusión donde todo es cierto, la rave del apocalipsis de nuestra cordura. La pastilla con la forma de una bala en la boca y los 140 beats por minuto de la rave del apocalipsis.

Lo que es yo, estoy saliendo calladito de la fiesta y el ruido para irme al cerro San Cristóbal. El próximo viernes me voy a sentar a los pies de la virgen a mirar el espectáculo con un paquete de pop corn. Espero que al menos valga la pena tanta alharaca.

—fin

Ah!, si quieren ver los weird comments pueden entrar al sitio original por acá.

LLUSCUMA, season finale

Hoy desperté con la muy extraña sensación de no tener que enviar el capítulo correspondiente a esta semana. A un escritor la obra lo posee o no es obra, y ese espíritu se niega a abandonarme del todo, no quiere irse y me cuesta desalojarlo, hay algo de cirugía dolorosa en ello. Las entregas de LLUSCUMA terminaron. Tiendo a quemar todas mis naves en cada proyecto, quedo drenado y humeando en un páramo sin entender nada. Hay algo suicida en ello, pero divertido, como irte de aventuras al Amazonas o andar en moto, en ambos casos te puedes matar. Me encanta tirarme por el acantilado e ir armando el paracaídas a medida que caigo. No me interesa defender ninguna imagen de escritor digno y si fracaso que sea en público, con cuática. No estoy preocupado de hacerme una carrera funcionaria ni construyendo un currículum coherente y respetable, así que puedo pasarla bien sin problemas.

Al venir de las artes visuales veo cada obra como parte de un proceso, pasos en sí irrelevantes que me conducen un poco más cerca de eso mayor, que se ve lejano. La obra no tiene por qué ser perfecta, la línea no tiene por qué ser recta, la obra tiene que ser un paso en falso hacia adelante cuando adelante es territorio desconocido, un fracaso asegurado, ojalá sea un fracaso muy nutritivo; un territorio nuevo, lluvioso, lleno de animales extraños y accidentes que te dejan heridas…pero NUEVO. Si ya lo hiciste, ya no vale; si funciona está obsoleto. Importa avanzar sin transar, dejar un asentamiento pero seguir hacia el sur, en vez de quedarse puliendo las tablas de la casita, lijando mil veces el palito de nuestro sedentarismo creativo para que quede perfecto-perfecto como le gusta al resto.

Quiero agradecerles por una de las experiencias más gratificantes que he tenido como escritor. La aventura suicida de exponerme semana a semana, como un profesional, en un ejercicio del desgarro en tiempo real y “en vitrina” para todo Chile fue alucinante. El escrituraje es una cuestión tan solitaria y privada que este giro a la exposición es sin duda un hito de la profesión y mío en particular. Conseguimos abrir un espacio para la literatura en un diario de circulación nacional y recuperar el ejercicio de comprar en un kiosco el capítulo de una novela. Además, como inesperado bonus track, el placer de trabajar nuevamente con el artista Martín Cáceres y sus maravillosos dibujos, que me interpretan como si alguna conexión telépatica hubiera entre ambos.

Les dejo el clip promocional de LLUSCUMA, con música original de LLUVIA ÁCIDA, para irse con música de fondo.

Gracias!!!

About LLUSCUMA

Muchas cosas interesantes han ocurrido con LLUSCUMA desde su lanzamiento. Ya van 8 capítulos y ha llamado la atención de muchos, no sólo la trama sino el formato mismo.

Una novela escrita semana a semana, incluyendo temas de la contingencia inmediata, permeable al feedback de lectores, incluyendo personajes sugeridos y boceteada en tiempo real, sería noticia en cualquier lugar del mundo. Pero como nuestros diarios piensan que la cultura son sólo los libros, no saben reaccionar frente a nuevos medios y formatos y siguen haciendo notas de la última película y el último libro, como si la cultura asociada a innovación no existiera.

Filo, no es un reclamo, es una queja del tipo :-/ Que lata.

De momento el campanazo vino del sitio DOSDOCE, prestigioso sitio español orientado a la innovación y nuevas tecnologías en la cultura, que publicó una entrada en su blog llamando la atención sobre LLUSCUMA y el experimento que se estaba llevando a cabo en el fin del mundo. Lo puedes leer AQUÍ.

Si quieres más info de primera mano sobre LLUSCUMA, puedes escuchar la entrevista que me hizo la Isidora Urzúa en la ROCK&POP el miércoles 11 de Julio.

Pero lo mejor ha venido del feedback en el sitio de Facebook, donde cientos de lectores pueden encontrar adelantos, comentarios y comunicación directa con el autor ACÁ.

El trailer de LLUSCUMA está hecho con footage solicitado a Cuarto Milenio, España. Sobre la recreación que hicieron del evento Lluscuma para el programa de la Cadena Ser.

Si aún no te has unido a la patrulla LLUSCUMA, puedes encontrar los capítulos anteriores en el sitio que LA SEGUNDA destinó para ellos AQUÍ.

También una opinión del escritor José Luis Flores sobre el proceso creativo en LLUSCUMA en un muy lúcido artículo publicado por EL POST en este apartado.

Han ocurrido cosas terribles en el mundo de Fernando Camargo, pero podríamos decir que se viene lo peor, lo más alucinante, lo más descabellado. LLUSCUMA es una serie en capítulos que te deja en cliffhanger cada sábado, esperando el siguiente capítulo con ansias. No te la pierdas. Es el desmembramiento, el fin del mundo transmitido en tiempo real cada semana desde Chile. Un país que muere, se desmembra y su cadáver se despega del continente para alejarse flotando por el océano Pacífico con destino desconocido. Quizá hacia el Sur, a unirse en su destino con la Antártica en una boda mágica que detonará … espera a leerlo en LLUSCUMA este sábado, por LA SEGUNDA.

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Como regalo extra les dejo el tema central original, llamado precisamente LLUSCUMA, del dúo electrónico Lluvia Ácida.

LLUSCUMA by jorgebaradit

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