60 WATTS
En torno a Diego Zúñiga, tenemos este nuevo referente literario. Asociado a los chicos de Contrafuerte, Lanzallamas, La calle Passy 061 y Paniko.cl por ejemplo, le encarga a Elías Hienam (ya tuvimos un encuentro con él en la entrevista para SNOB de la radio UC) escribir la crítica definitiva sobre SYNCO, mi hijo tonto. Hay fuertes spoilers (ojo), aunque en realidad, Elías cuenta la novela completa XD XD…pero está bien, me gustó el texto y van mis saludos para él.
Fragmentos:
Chile fuera del mapamundi
Elías Hienam, para 60 watts
(…)
Cabe destacar que la comparación de Synco en particular, y del universo literario de Baradit en líneas generales, con el mundo del comic, enriquece mucho su lectura, al introducirnos en la experiencia de espacios en cuya configuración interactúan personajes cuyos intereses se entrelazan regidos por reglas propias –y exclusivas- de dicho universo, en el que por ejemplo, es posible la intervención del pasado a través de los viajes en el tiempo y la operación de médiums que transforma el curso de la historia. La asimilación de este propósito es quizá uno de los mayores golpes de la novela.
Baradit convierte la semilla de los zarpazos del puma, la del propio Serrano y la de los miles de documentales sobre la barbarie chilena, en un árbol mustio y lleno de plumas del que cuelgan frutos sanguinolentos y sabrosos, que han de probarse si se quiere vivir, aun a sabiendas de que nada bueno trae la comprensión de las fricciones dentro de la cosmología política que engendra la violencia caústica que es Chile.
Por lo mismo, es importante dejarse de leseras, en relación a la importancia de Serrano en el ámbito de esta novela y el valor que pueda tener fuera de él –digamos, en el mundo real-, hay que poner punto final a la casa de brujas, porque aquí cada uno puede pensar y creer en lo que quiera, y el novelista tiene libertad absoluta para tomar esos elementos de la realidad y transformarlos conforme al libre desarrollo de sus estrategias narrativas; en concreto: hablar de “filo nazismo”, como hiciera P. Espinosa en LUN, es mear fuera del tiesto, confundir peras con manzanas, hablar de otra cosa.
De este modo, resulta súper interesante considerar la importancia de la figura de Altamirano y la de Miguel Serrano, quienes son de capital importancia para la novela, dado que ambos tienen el mismo objetivo, por así decirlo, patriótico –intervenir la realidad para reordenar la historia, eliminando a Synco- el que intentan alcanzar desde veredas opuestas, pues ambos personajes son los que más fieles se mantienen, en términos ideológicos, a los Serrano y Altamiranos que conocemos en la realidad y son quienes causan la debacle del sistema mediante el asalto principalmente mágico y escasamente militar que permite intervenir el pasado, restaurando la realidad que conocemos como presente, aún cuando finalmente fracasan en su intento, por un decreto internacional que suspende la existencia, el estatuto de realidad de Chile.
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One Response to “60 WATTS”
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eso de escribir una crítica definitiva lo inventó el Diego, porque una crítica nunca es así, la idea era ajustar cuentas con lo que se había dicho (sobre todo lo que dijo JM Silva) y para eso fue que conté toda la novela, aclarando puntos que quizás por el modo de montaje no quedaban tan claros.
bacan que le haya gustado el comentario/crítica, porque esta hecho con cariño y harta peguita (fue en febrero, cuando uno se supone que todos descansan).
Lamento si el escrito es un poco aguafiestas (spoiler), pero, como te digo, la idea era justamente desentrañar el montaje, un poco como en el cine.
un abrazo grande.