La memoria
La cultura se fabrica con memoria, ¿cómo fundar en ese constructo feble y hecho de niebla? Recuerdo lo que recuerdo, que se parece a aquello que alguien me dijo y que pensé que había vivido, la memoria como la sonda mal construida, pobre y ciega penetrando la caverna espesa del pasado colectivo. La memoria de un pueblo es escoria que se adhiere a las esquinas de sus objetos, estática y ruidos de radios mal sintonizadas, voces grabadas y un manojo de fotografías amarradas con un elástico. La realidad se fabrica con memoria.
Elige una familia, elige autos full equipo, elige máquinas lavadoras de ropa.
¿Para qué ir a la guerra y conquistar territorios? Elige un país que decidió cambiar su historia para inventarse batallas grandiosas, recuerdos imborrables de grandes triunfos deportivos y económicos, guerras civiles sangrientas superadas por héroes cívicos gigantescos, memoriales monumentales dedicados a la memoria de sus logros aeroespaciales.
“La Historia es nuestra y la hacen los pueblos”, dijo Salvador Allende en su último discurso. La historia es de cualquiera, hoy la confusión es la única ética posible frente al tsunami kawaii de realidades contradictorias que infectan la web. Multitask, multilayer, multirealidades.
Crecí en un país con varias historias oficiales y no oficiales superpuestas. “The truth is outhere”, mentira. Nunca vamos a saber la verdad acerca de nada.
¿Qué es la realidad sino la acumulación de memoria inexacta, deteriorada, a medio borrar y filtrada por aparatos mal construidos, grabada con cámaras borrosas y cintas inflamables? Una acumulación de detritus, un simulacro, un puñado de fotografías amarradas con un elástico. Una tabla en medio del océano.
Ahora ni siquiera se si SYNCO existió realmente. Un cono de metal, una palabra en la arena.
–
imagen: snapshot from ®Tokyo Gore Police
Comments
2 Responses to “La memoria”
Leave a Reply


La memoria es un instrumento muy delicado, si no recibe mantenimiento regularmente, se desajusta. A veces me pasa que dudo acerca de experiencias antiguas y no puedo recordar si me ocurrieron a mi o a un amigo cercano que las compartió conmigo y luego las convertí en algo propio.
Me parece que todas las interacciones que tenemos con el resto tienen como base la memoria, las experiencias comunes, los planes que hemos hecho para el futuro, etc.
“Nunca vamos a saber la verdad acerca de nada”.
Espero que te equivoques, por que uno de mis sueño es, precisamente, saber la verdad acerca de todo. Algún día. Aunque tengo claro que no ocurrirá en esta vida.
En una de sus “canciones” Laurie Anderson cuenta la historia del principio del mundo, cuando no existía nada, ni árboles, ni gente, ni tierra, y sólo había aves (alondras, en este caso), volando alrededor, sin detenerse nunca. Un día, el padre de una de las aves murió y no se sabía qué hacer con el cuerpo, pues no había tierra donde enterrarlo. Hasta que el ave decidió ponerlo al fondo de su propia cabeza. Y asi nacio la memoria.
Hola amigos, me gusta vuestra web y como escribis los articulos, enhorabuena.