Enrique Videla
Si, fui fan de GEN MISHIMA. Cuando hubo que pensar en los invitados para lanzar SYNCO, de inmediato me puse a buscar los nombres de los responsables de esa historia fracturada y amarga. El guionista era el target. Ubiqué a Enrique y me la jugué con la editorial para subirlo a la mesa de los ucronistas. Enrique respondió de lujo con un texto que fue la estrella de la noche. A pedido del público, aquí les va:
Synco.
Me imagino que todos ya conocen la premisa de la obra; la ucronía, la realidad paralela donde donde Pinochet apoya a Allende; logrando la utopía socialista chilena.
Y la supremacía de “SYNCO”, nuestro Hal 9000 proletario, un mega- computador alimentado de la fé del obrero chileno, que domina todos los movimientos de la ciudad; transformando Santiago Centro en una gigantesca placa madre.
Más allá del “ops- room” de Synco, un Instituto Miguel Enríquez de Nuevas Tecnologías firmado por Le Corbusier; los dínamos y los dirigibles de Fritz Lang que sobrevuelan la ciudad, la representación que Jorge hace de Santiago del Nuevo Extremo es fascinante.
En Synco, Santiago es una ciudad fundada repetidas veces que contiene los ecos de un millón de utopías fallidas; caminar por las calles es encontrarse con réplicas de edificios franceses, alemanes o gringos; el Sacre Couer de San Diego o las Torres de Sanhattan.
Lo que Jorge llama “el parque temático de bajo presupuesto”.
Este “parque temático de bajo presupuesto” es el entorno en el que nos movemos diariamente; sin que nos parezca extraño o raro. Libros como “Synco” nos muestran una realidad demente, irresponsable y alterada; que nos confronta a la demencia y alteridad constante en la que nos movemos.
Jorge nos revela un subsuelo de Santiago, golpeado una y otra vez por la violencia y traumatizado por ella. Un Santiago diseccionado transversalmente que muestra resabios del paganismo colonial, la logia lautarina y divinidades precolombinas, transformando el Santiago subterráneo en un espacio maldito que es tanto el hotel de “El Resplandor” como las cavernas de Moria.
Un pasado que regresa una y otra vez a la violencia… Y un balrog mecánico que puede ser primitivo e hiper- tecnologizado al mismo tiempo.
En ese sentido Jorge extrema el retrofuturismo y nos muestra máquinas cavernarias. PC’s salvajes que ocultan cyber- dioses primitivos. Ese es Santiago, finalmente. Ese es Synco.
El libro se anota un gran punto al mostrarnos qué es lo que ocurre debajo de las grandes alamedas.
Pero no es solo un reflejo deformado del Chile que vemos en la calle, sino también, una obra única, autónoma, que construye un universo y una estética propia.
Fedayines socialistas con embriones de cóndor en el estómago. Antenas parabólicas labradas en cobre con motivos mapuches. El edificio del Seguro Obrero transformado en un generador movido por fuerza animal.
Es un universo desaforado y a la vez creíble, a la luz del Chile ecléctico y absurdo en el que caminamos, el mismo que alguna vez transformó el Cerro Santa Lucía en una cancha de esquí con nieve falsa.
Synco transforma a Chile en una potencia teconológica mundial, que solo puede ser una mezcla de modernismo; steam- punk y el parche constante de un maestro chasquilla.
Es tentador hablar del libro y discutir en profundidad su universo y personajes, delatando por completo los giros de la trama. Synco tiene giros hacia delante y atrás, mientras la trama de la historia avanza, se reconstruye fragmentariamente un pasado poblado por fantasmas y seres oscuros; que todavía luchan por el poder.
Los amantes de la corrección política van a encontrarse sorprendidos por Synco. Primero desconcertados y luego… probablemente no muy felices. El acto de incorrección juvenil y punkie transpira bajo la piel de la obra; que nos revela los arquetipos pop que se ocultan bajo nuestros líderes políticos. Chile es un país de conspiración. Chile es un thriller y una obra de absurdo.
Podemos ver un importante ícono de la derecha corriendo a rescatar a su esposa y su hijo de un auto en llamas; en la explosión de auto que TODO thriller político debe tener.
Un antiguo ministro de la UP observando Santiago desde las sombras, rodeado de múltiples pantallas donde acecha las mentes y vidas íntimas de todos los chilenos… para preservar el sueño bolivariano, apoyado por las nuevas tecnologías. El “ciberbolivarismo”.
Fernando Flores es un Lex Luthor socialista; un Ozzymandias.
Nuestro filósofo del Chile secreto; Miguel Serrano, tiene un ejército de iluminados, que lo ayudarán a continuar sus conversaciones telepáticas con Hesse y Carl Jung. Un Canciller que adoctrina a un GAP que es mezcla de Servicio Secreto y la Orden Templaria; en la religión del “mapu”, la religión de la patria chilena.
¿Estamos hablando del Chile ucrónico y retrofuturista de Synco o del Chile en que caminamos todos los días? La diferencia se vuelve difusa; uno de los talentos de Jorge es construir una novela donde coexisten el terror corporal de David Cronenberg y terrorismo corporal de las sectas de Miguel Serrano; que imagina una realidad paralela que nos revela la alteridad constante a la que nos hemos llegado a acotumbrar.
El parque temático de bajo presupuesto, siempre estuvo ahí. El nazismo esotérico, el ciberbolivarismo utópico y la tecnocracia primitiva siempre estuvieron allí. Siguen afuera.
Están acá.
Y gracias a Synco por recordarnos eso.
ENRIQUE VIDELA
Filonazi?????
Adjunto la reseña de Patricia Espinosa, de LUN, a SYNCO.
Ella tiene una particular manera de enfrentar el texto que me llamó la atención. Así como hubo encono de su parte en la crítica a Música Marciana, de Alvaro Bisama, acá hubo algo parecido al desprecio y la rabia.
Es fregado el tema. Cuando quieres desprestigiar a alguien le colocas el mote nazi, así de simple. Esta señorita no sabe que en foros de internet, al primero que esgrima “nazi o hitler” como argumento, lo banean y suspenden la conversación (Ley de Godwin), porque es gratuito, porque es destructivo, porque es argumento normalmente pobre y producto de la incapacidad analítica.
Simplemente no es bueno cuando las emociones son las protagonistas de una crítica. De todas maneras entiendo su frustración, debe ser muy triste tener la pega de hablar de libros y cultura en un diario como LUN.
Se que SYNCO puede despertar animosidad y no pretendo que todo el mundo se la coma como una manzana, porque no es una manzana, es un peyote amargo y lleno de púas, pero me esperaba más de una “crítico literario”, un poquito más.
LANZAMIENTO SYNCO
ALUCINADO,
esa es la palabra que mejor describe cómo me sentí cuando terminó el lanzamiento.
Cuando estábamos adentro con Raúl Pinto preparándolo todo, el data, el computador, el audio; pensaba que quizá no iba a venir tanta gente, la sala era para 150 personas sentadas y al lanzamiento de otros autores renombrados no se había llenado. Cuando escuché a la Gabriela Precht, de Ediciones B, decir “traigan más sillas!”, casi colapsé. Pero a las 19:20, cuando se abrieron las puertas y escuché decir que habían tenido que dejar entrar a la gente porque estaba colapsando el acceso a las escalas, me tranquilicé. Lentamente vi entrar a gente muy heterogénea: jóvenes de 17 años, gente de traje, viejitos y punkies con la polera de SYNCO. La sala no solo se llenó, sino que quedó gente de pie y otra que quedó afuera cuando se cerraron las puertas.
Apagamos la luz y apreté play al mix de tracks que había preparado. El sonido gutural de cantos de lamas tibetanos llenó la sala y se sumaron acoples, ruido de radios mal sintonizadas y fragmentos de nuestra memoria en la forma de acoples y voces con treinta años de antigüedad. Ruido de ballenas, gaviotas, noise, harsh, cantos chamánicos selknam, la voz de Allende abriéndose paso entre la espesura radiofónica. De pronto se proyecta una fecha en la pantalla: Agosto, 1973; y parte el trailer de 3:30 minutos.
Cuando terminó y se encendieron las luces, hubo un aplauso cerrado. La imagen del Comandante Proxy proyectándose detrás y como anfitrión, invité a subir a mis amigos Francisco Ortega, Alvaro Bisama, Enrique Videla y Mike Wilson. Hablamos de todo, hicimos el Show de los muppets mutantes, como le llamamos a nuestra omnipresencia este año en la FILSA.
A la salida, la fila en el stand fue apoteósica.
Gracias a todos por asistir, por llevar SYNCO y entusiasmarse con las infinitas posibilidades que tiene la literatura fantástica en nuestro país.
Un abrazo a todos y
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!
TRAILER SYNCO
Trailer oficial de SYNCO
Ayer, en el lanzamiento del libro, presentamos a toda pantalla este trailer. El track que subimos con anterioridad, llenó la sala a oscuras y de pronto aparece en pantalla la frase:
AGOSTO, 1973
Y parte el increíble trabajo de realización de Raúl Pinto
Fueron días de reuniones de trabajo y sacrificios personales. Mi agradecimiento a Raúl por su esfuerzo y profesionalismo, su sensibilidad para traspasar a imagen mis imágenes con ese nivel de agudeza.
Ayer la pasamos increíble, pero esa es otra historia.
Enjoy it!!!!
Track SYNCO
Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.
Escuchen el audio que usaremos para comenzar el lanzamiento de SYNCO mañana sábado. Es un track armado de retazos, ruidos y fragmentos, utilizando Garageband (Apple) y un conversor rasca levantado por ahí.
Enjoy it!!!






