El Hijo del Hombre
Para la FILSA se lanzó una antología de cuentos breves chilenos, POROTOS GRANADOS. El autor, Tito Matamala, reunió a un buen puñado de autores nacionales de la talla de Alejandra Costamagna, Pato Jara, Zambra, Bisama, Ortega, Labbé, Díaz Eterovic, Tromben, Simonetti y un largo etcétera (que incluye a su servidor).
Se los recomiendo, a continuación, uno de los dos cuentos breves de mi autoría que aparecen en el libro:
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EL HIJO DEL HOMBRE
El hijo del hombre se fabricó con trozos de niños muertos, producto de la matanza de los santos inocentes. Manos piadosas cosieron con dedicación cuerpos carentes de riñones a cuerpos carentes de intestinos, en una aglomeración sudorosa de pequeños sistemas unidos, compartiendo una misma vejiga, dos corazones, un recto, y muchas bocas murmurando ruegos, clamores y susurros al unísono.
Luego, las matronas lo introdujeron con delicadeza en el estómago abierto de una mujer joven, amarrada a un tronco. Preciosas puntadas con los mejores hilos de algodón sellaron la matriz con un tejido de formas geométricas diminutas.
Al cabo de un par de meses, cuando llegó el momento de alumbrar, empezaron dolores agudos que la mujer soportó con valentía. El bebé comenzó a morder frenéticamente, a abrirse paso desgarrándolo todo. La madre cayó de rodillas ante su dios y lloró de alegría. Clavó sus uñas en torno al ombligo y le ayudó a su pequeño a salir a respirar. La sangre le bañaba las piernas y flores crecían donde cada gota caía. Los aullidos de la madre dieron la alerta y los pastores se acercaron sobresaltados. Ellos encuentran al pequeño, alimentándose como una hiena, la cabeza hundida en las entrañas de la niña muerta, gruñendo como un perro.
Cristo y María Magdalena eran la misma persona.
Ese sagrado andrógino fué clavado a la cruz antena para hablar con Jehová. Lo que conversaron esa tarde lluviosa en el Monte Calvario fué cuidadosamente registrado por los operarios al pie del madero. El ruido de la estática y los truenos no les impidió anotar cada una de las cifras y ecuaciones dictadas por el altísimo a través de ese fusible humano que se calcinaba clavado al transmisor.
Ese primer Cristo fue un golem, desarrollado por cabalistas y contactados, con arena del Sinaí, mierda de oveja, restos molidos de las piedras de la ley y lágrimas de mujeres en estado fértil.
Fue clavado a la antena para transmitir un código infeccioso en las venas del cosmos; pero fracasó, fue capturado por la resistencia y utilizado para desviar la intervención en la realidad.
Jesús, el judío, permanece cautivo bajo los sótanos del Vaticano, aullándo encadenado a una máquina que lo usa como rompedor de códigos para interceptar las comunicaciones de los rebeldes. Recolectando la información desde las cruces antena que emiten reverberancia caótica desde todas las iglesias del planeta.
Estuvo a punto de decirlo, pero nadie lo escuchó murmurar esa mañana colgando de la cruz, como un pedazo de carne expuesta para la venta. El dios de todo el universo murió ese mediodía tormentoso, en un monte polvoriento y perdido en palestina, para siempre.
Qué pasó con sus restos? Fueron robados y utilizados para fabricar ese radiotransmisor.
Qué había en su interior? Nada, cuando lo abrió el bisturí de bronce de los rabinos, al fondo de la herida se veía un mar envuelto en números y una palabra que todos memorizaron y se transmitieron de generación en generación.
Si cambias esa palabra en un lugar preciso del Génesis, conviertes la Biblia en una bomba termonuclear.
Dato 1. la biblia es el libro más impreso y distribuido, incluso gratuitamente, en toda el planeta.
Dato 2. La palabra se puede cambiar a distancia. Están trabajando en ello.
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3 Responses to “El Hijo del Hombre”
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Entretenido relato. Delirante con tu estilo ya marcado, reescribiendo historia, reinterpretando el mundo, develando secretos místicos a oídos terrenales… seguramente sembrando la semilla en el sitio exacto donde algún día alguien sacará el fruto con el cual podrá cumplir su destino.
Saludos,
Habría que especificar en que idioma y revisión de la biblia hay que cambiar la palabra jajaa…
… como relato es entretenido, sin embargo bastante irrepetuoso y grotesco en cuanto a representar la forma de Jesús, pero bueno así es la libertad de expresión y al final de una u otra forma todos vamos a llegar al momento en que nos enteremos de la verdad de la vida, y vamos a entender el porqué estamos aquí, claro eso siempre y cuando nuestra existencia no consista sólo en materia y energía como creen los ateos.
Confío en que no es sí.
para lograr un efecto mas dramatico es necesaria la cantidad exacta, demasiado de lo mismo, no hay respiro, termina por ser repetitivo.