Primera infección!!

Hoy en el diario nacional EL MERCURIO sale la primera noticia oficial acerca de SYNCO. Está de lujo.

Échenle una miradita:

“Después de conversaciones con las editoriales Norma, Planeta y Alfaguara, el escritor de ciencia ficción Jorge Baradit decidió mantener su hogar en Ediciones B, que publicó Ygdrasil, su primera novela, en 2006, y la novela corta Trinidad, ganadora ese mismo año del premio otorgado por la Universidad Politécnica de Cataluña.

Ediciones B lanzará este año la última obra del autor, Synco, que será presentada a lo grande en noviembre, durante la próxima versión de la Feria Internacional del Libro de Santiago.”

Noticia completa acá.

Selfportrait

Mitología Griega y Astronomía. La dimensión celeste me contaminó desde antes, no tengo líquido cefalorraquídeo, tengo agua de mar, electrolito de batería. Altazor.

Ahora como Artaud, como Burroughs, desayuno Pizarnik, aspiro Campbell, me inyecto Miguel Serrano, (la biblia es dolorosa osmosis). Swedenborg, Borges, la perra Tzara, el tuberculoso de Praga, los sospechosos de siempre, los putos desgraciados que te hacen hacer estupideces, los rimbaud, los baudelaire, los Bataille, los arrastrados que huyeron y dejaron tanto damnificado aquí y allá.

La tecnología es magia. Puedes ver más lejos, escuchar más lejos, correr más rápido. Lo que todos esos ítems que mencionas tienen en común es la mente humana. Dios y la penicilina se gestan de la misma materia. La unión entre tecnología y religión, matemática y trascendencia ha sido lo normal en la historia del hombre. La separación que se produjo hace unos pocos siglos es un accidente pasajero. Kepler, cuando descubrió los principios de la mecánica astronómica, dio gracias a Dios por permitirle ver la manera como hacía funcionar los cielos.

SYNCO es un ángel fabricado por hombres; torpemente, sin belleza, tosco, con cuerdas y poleas.

Estoy leyendo “La tumba de las luciérnagas” (Akiyuki Nosaka). Una mano en mi hígado recordándome la miseria humana y “Prosa Completa”, de Alejandra Pizarnik. ¿Hermanamiento con autores chilenos?… ninguno, gracias. Lo que hablaron los originales hace 500 años, ok. El resto ha sido un enorme pie de página en espera del texto real que está por escribirse. ¿Con autores extranjeros? Antonin Artaud… el francés Roberto Matta, Hesíodo, Valmiki, Elicura Chiuailaf, el francés Huidobro + Trent Reznor + Tom Araya y Hayao Miyazaki. Shinja Tsukamoto, Takashi Miike, Jorge Luis Borges.

Mi próxima novela será un film dirigido por Takashi Miike, con guión de Pablo de Tarso, música de Trent Reznor y Nitsch haciéndole una vivisectomía a Jodorowsky. Como acto final abriéndole el estómago, metiendo un gato vivo y cerrando la herida. Luego lo abandonamos en el mercado Cardonal a las 3 de la mañana + invierno + temporal + un clavo enterrado en la frente, un alambre a la pata de un perro callejero ¿Le prendemos fuego?…marque opción uno. ¿Le pasamos una uzi? marque opción dos.

Como alguien dijo, escribir es fácil: se abre uno una vena y se derrama sobre el cuaderno. Ajeno a esta imagen tan cursi que da asco, puedo decir que hacer (cualquier cosa) DEBE ser propio, entendiendo ésto como buscarse a sí mismo tan profundo, tan hondo, que el resultado no puede sino ser diferente y particular. Para qué escribir lo que ya está escrito, para qué parecerse cuando se puede ser uno mismo. Hay que escribir desde uno mismo, desde el propio territorio, desde el propio tiempo. Lo hecho hecho está, hay que mirar hacia delante, ahí donde no se ve nada.

SYNCO es muy barroca, es una construcción compleja que tengo que resolver ingenieril y artísticamente casi en sueños. Aspira a ser un “Libro de las Revelaciones”, un evangelio alucinatorio definitivo, un verdadero fracaso. Si Chile comenzó con “La Araucana”, quiero que termine con SYNCO, luego tendremos que llamarnos de otra manera.

Batman INC. operaciones encubiertas

Este es una artículo pulicado el fin de semana pasado en la revista de Cultura del Diario La Tercera. Salvo un par de palabras y una diferencia de criterio menor, es el mismo que envié, de todas maneras publico acá la versión original.

Los superhéroes, como cualquier manifestación de la cultura popular, son metáforas muy transparentes de ciertos modos de ver el mundo. Ellos actúan en ámbitos extremadamente delicados: el poder, la fuerza, la vida, la muerte; por lo mismo, se han equilibrado históricamente sobre una línea ética muy delgada, muy cuidada. Es imprescindible para ellos ser ser perfectos, incorruptibles, ser superhombres; son, finalmente, la forma que toma la esperanza de las personas comunes en un mundo más justo, protegidos de la maldad por una figura paterna. De otro modo, el accionar de un líder-héroe por sobre la ley y la autoridad para conseguir un fin superior, por muy benéfico que pueda parecer, finalmente deviene fascismo con mucha facilidad.
Este año vimos a los superhéroes, que representan ese deseo básico de protección eficaz contra los peligros del mundo, finalmente cruzar tan delgada línea y sumarse a una lógica muy tenebrosa. Principalmente Batman, El caballero de la noche, enarbola la tesis más peligrosa de todas, una que se elevó con fuerza en el escenario post 11-S: no hay seguridad sin pérdida de libertad, no hay eficacia sin pasar la línea de la legalidad. Batman ya no es el espíritu protector de los desvalidos, sino el lado oscuro del sistema. Lo establece claramente cuando se hace el paralelo entre Harvey Dent, el fiscal de la ciudad (White Knight) y el propio Batman (Dark Knight). Cuando dice que la autoridad política, Harvey Dent, debe permanecer limpio frente a los ciudadanos -incluso escondiendo sus crímenes y pecados si es necesario, para proteger su legitimidad- y que es Batman quien debe ensuciarse las manos y ser culpado si las operaciones fuera de la ley son descubiertas (¿recuerdan a Oliver North?). Eso suena peligrosamente parecido a lo que hace cualquier organismo de inteligencia. Peor, hacia el final de la película lo hacen ver como algo noble, un sacrificio patriótico encarnado en esta figura negra hundiéndose en la oscuridad de la noche.
Es Batman quien interviene los celulares de toda la ciudad (como el “acta patriótica” permite hoy en EEUU intervenir algunas comunicaciones privadas sin orden judicial); es Batman quien vuela a otro país a secuestrar a un criminal para ser juzgado, saltándose toda la legislación al respecto (como lo hacía el Mossad israelí con los nazis o el ejército norteamericano cuando secuestra a Noriega en Panamá, para ser juzgado en Miami). Y es Batman quien utiliza material reciclado de los proyectos militares secretos y gadgets de la CIA en sus operativos. Batman, el rottweiler del sistema.
Ejercicio: en la secuencia de Hong Kong, córtenle las orejas al traje. Se ve igual que cualquier miembro de tropa de élite encapuchado actuando en las US black ops secretas en cualquier parte del mundo.
El mensaje -siniestro- es: para combatir el terrorismo de locos que sólo quieren destruir EEUU sin segundos objetivos, es necesario ponerse a su altura y actuar igual de antiéticamente. Pero no es esta una tarea para las cabezas visibles. Deben ser otros los que hagan el trabajo: deben ser caballeros de la noche. En Chile teníamos una organización que pulsaba esa cuerda, cuyo lema era: “Trabajamos en las sombras, para que nuestros hijos puedan ver la luz”. Se llamaba Dirección de Inteligencia Nacional (Dina).

Altamirano y Pinochet

Adentro del camión parece estar todo lo que resta del país. Un hombre medio quemado, mutilado, suspendido por cuerdas y poleas en el centro del cubículo, conectado a máquinas ruidosas de madera y acero. Animales sedados colgando de ganchos de carnicero más atrás, filtrando su sangre y sus nutrientes que avanzan por gruesas mangueras transparentes entrando y saliendo del despojo que sonríe.
-Hola Augusto.
Sólo se escucha el sonido del corazón de Altamirano, que flota en un frasco de electrolito verdoso, colgando sobre su cabeza. Cronómetro sordo que parcela el tiempo, el silencio dentro de la habitación.
-Todo se ha cumplido.
Largos segundos de silencio se interpusieron entre ambos protagonistas. Altamirano quería que Pinochet sintiera el vacío creciendo desde el camión, hacia todo Santiago, creciendo sobre el país completo, visible casi desde el espacio. El silencio que todo lo inunda cuando se terminan las transmisiones, el radar no registra presencias y un ruido monótono indica que ninguna emisora mantiene sus pensamientos cruzando el cielo del territorio.
-Mis niños, limpios de karma y deseo, penetraron la mente de tu leviatán que ofende al pueblo, lo doblegaron con el fulgor de su inocencia.
-¿Tienes el control de todo el país?
-¿Qué país? ¿El tuyo o el mío? ¿El que había antes o el que vendrá?
-Chile, Carlos. El único país que conozco.
Altamirano levanta una mano, un dedo. Lo mantiene en el aire, como una antena que no recibe ninguna señal. Sonríe.
-¿Escuchas algo acaso?

Softworld y Hardworld


Hablemos en serio, hablemos de lo inevitable. Hablemos de dónde tienes la cabeza y si vale la pena seguirla teniendo en el hardworld.
Es historia vieja, el softworld es un marco de realidad tan inventada como el ghetto o suburbio o condominio donde vives. El softworld es más real que la realidad impuesta del hardworld, esa interface pobre en recursos, de sistema operativo decadente.
Cuánto falta para dejar de lado el hardworld y conectar las sinapsis a una red donde los portaaviones y los satélites son nuestras manos?
Cuánto falta para abrazar la realidad del softworld, infinitamente más rica y libre?
Cuánto para que entremos a un tanque y seamos el tanque, para que entremos a una máquina y seamos la máquina, que fluyamos por el aire y entremos tres o cuatro al mismo avión y seamos uno con otros?…dos o tres en el mismo cuerpo?
Cuánto para el nirvana electrónico, por la cresta?

imagen ®saturno butto

Next Page →