Nahueltoro

Nahueltoro confirma en sus “Diálogos”, que las almas son incapaces de aferrarse físicamente a nuestro mundo. Sabe que una vez desencarnadas no pueden controlar su propio desplazamiento, como aves en gravedad cero. En un momento de intimidad, confiesa atemorizado haber tenido una perspectiva pavorosa del reguero de almas que va dejando el planeta Tierra en su desplazamiento por la negrura del cosmos.
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imagen ®MichaelHussar
Anales de Literatura Chilena
Ayer vino a mi casa Macarena Areco, para entregarme una separata del artículo que publicó en los “Anales de Literatura Chilena“, 2006, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, acerca de YGDRASIL.
Los”Anales de Literatura Chilena”es una publicación anual del Centro de Estudios de Literatura Chilena de la PUC, cuyo objetivo fundamental es el estudio, la investigación, la preservación y la difusión de la literatura chilena.
Me sorprendió mucho que nuestro furioso amigo YG haya sido aceptado entre tanto académico, él me confesó que se sintió un poco incómodo, pero si bien en primera instancia el decano fundador, don Cedomil Goic, había inclinado una ceja un tanto sorprendido finalmente había dado su aprobación al texto tras 5 meses de espera.
extractos:
“[E]n Ygdrasil se suceden los momentos narrativos “fuertes”… se trata de un relato metonímico que va “quemando todos sus cartuchos” en tiempo real. Por usar una metáfora propia del campo léxico de la novela, Ygdrasil es pura materia gris, nada más que neuronas o también, una red de nodos o hipertextos”.
“Una narración de este tipo -nuclear, carente de trasfondo y en que el sujeto se representa fragmentado en partes que conforman un organismo superior- construye un destinatario particular. Se trata de un lector que debe desplazarse por una estructura superficial de núcleos o por una red de hipertetxos dispuestos en un mismo nivel, los que se suceden con tal rapidez que impiden los intentos de clasificación, jerarquización e interpretación. Es, en este sentido, un lector que se pierde en el laberinto hipertextual y que carece de la necesaria “distancia crítica” (Jameson 108-09), la cual ha sido considerada indispensable por las teorías políticas y estéticas modernas, tanto para la configuración de sentido como para el desarrollo de procesos de cambio social. Ello significa que una narrativa de este tipo deja fuera a un lector moderno que busca fundamentos, jerarquías, oposiciones binarias, vías rectas o macrorelatos emancipadores. De ahí el contenido esencialmente antiutópico de la novela.”
Very Impressive, gracias por todo Ms. Areco!!
Texto completo AQUI
imagen ®franciszek-starowieyski
Battleangel
Sintió un bramido ensordecedor como de muchas aguas estremeciendo la estructura del software. Doce “filtros” corrieron hacia ella desde cada punto del zodíaco en la reducida versión del cosmos que giraba en torno a su self-digital. Cada filtro con el hocico lleno de espuma y dientes giratorios aserrando el espacio en línea recta hacia ella. El ruido era espantoso y toda la arquitectura crujía a punto de desmoronarse. Ella modificó instintivamente el pitch de realidad a un cuarto de su velocidad normal. Pudo ver los ladridos reverberando viscosos en torno al morro de los filtros y las gotas de baba haciendo hermosas parábolas transparentes. Ajustó sus ojos a 2×8 macro y pudo verse reflejada en cada una de esas gotas con toda nitidez. Giró en 360º mientras su estómago se desgarraba y disparaba pequeños embriones que lloraban, crecían y caían al suelo corriendo adultos hacia cada filtro. Sus réplicas entablaban corta batalla y caían invariablemente bajo las fauces mecánicas de los canes, devoradas entre agudos aullidos de dolor. La mujer se acercó a los filtros y les descargó un tiro en la cabeza a cada uno excepto al último. Lo miró extasiada hundir sus mandíbulas en el abdomen desgarrado de su última réplica agonizante. “Dispárame”, le pedía y sintió que sus corazones eran uno. Sus ojos se nublaron y acercó su mano a la de ella. El espectáculo de verse devorada viva era excitante. Se agachó para ver los detalles de su martirio. Levantó la mano izquierda casi sin mirar y le reventó el cráneo al último filtro. Con su otra mano hurgaba entre los órganos destrozados de sus doble buscando el truco, buscando alguna marca, una explicación. Pero sólo halló tejidos y fluidos, hedor y nada parecido a un alma.
imágenes ®David Ho y ®Hakanphotography


