Termina IN ABSENTIA MORTIS

Después de casi 3 años y 24 episodios mensuales, la serie de terror  chilena IN ABSENTIA MORTIS, concluye. A través de sus microrelatos, en formato de web comic fuimos dando forma al nuevo Dr. Mortis , antiguo personaje de terror chileno, creado por Juan Marino en 1945.


Las nuevas historietas fueron realizadas por un talentoso equipo de guionistas y dibujantes como el internacionalmente reconocido dibujante chileno Gabriel Rodríguez (Lock & Key) , el francés Olivier Balez (Angle Mort) e ilustradores como Claudio Romo, ganador del premio Amster Coré durante dos años consecutivos, además de la participación de escritores y guionistas como Sergio Amira, Luis Saavedra, Ángel Bernier, Mauricio Ahumada y un largo etcétera.


Hoy,  esta saga se cierra con un último episodio que publicaremos mañana: PROMETEO, el último de la serie. Una historia escrita por Carlos Reyes G. y Miguel Angel Ferrada y dibujada por Italo Ahumada, episodio que cierra los hilos argumentales de la serie y prepara el terreno para llos futuros episodios.

Estamos orgullosos del resultado creativo de In Absentia Mortis y de todos los guionistas y dibujantes que la hicieron posible y que están debidamente acreditados en cada episodio.


Los invitamos a revisitar y comentar todos los episodios publicados en las tres temporadas que componen la saga, en:  http://inabsentia.mortis.cl

Los esperamos.
Equipo de www.mortis.cl

UC-UCroníaChile

And nothin’ else to say.

Niño asustado

Rodrigo Salgado Boza publicó en su blog AGRADECIDO, un texto notable, donde me llama petulante e histérico, entre otras cosas XD XD… En serio, el texto no tiene consideraciones y levanta, tira al suelo, patea y mete goles con la maestría de Alexis Sánchez. Me parece que es de lo que más lúcido que he leído sobre lo poco lúcido que me vuelvo de pronto.

“Jorge Baradit se para frente al micrófono presidiendo una misa negra, aunque se trate del re-lanzamiento de su opera prima. Y creo que en un par de ocasiones recordó ése concierto en Arena Santiago, porque ponía la pierna delante de su cuerpo, sosteniéndolo, mientras leía pasajes de un libro que le tapaba el rostro, como Reznor. Petulante e histérico parece así sin más. Un niño asustado que no puede dar cuenta de los horrores que ha creado, pero que lo intenta, y en ese intento vuelve a levantar nuevos panteones negros, otras formas de la maldad, e inquietudes perfeccionadas.

Cuando comencé a leer Ygdrasil puse The Downward Spiral en el iPod y ya casi sentía como mi existencia material se diluía entre los sintetizadores de NIN para renacer a otro tipo de vida, a una modulación alterna de la realidad, a su mismo borde donde se acunan los miedos primigenios y las Ideas platónicas, los monstruos bajo la cama, las vergüenzas y perversiones de la humanidad entera.

«Ygdrasil es un tumor», dice una y otra vez Baradit. Si así es, entonces Synco es el fantasma en la máquina, un oximoron reiterativo y un acrónimo recursivo; y Kalfukura es el sueño en latencia de la comunidad de hechiceros americanos en viaje de psilocibina.

Para la presentación de la edición limitada de esta novela (300 ejemplares con tapa negra, los primeros 30 foliados y con una parte del manuscrito en papel roneo), Baradit insiste en que no es escritor, de aquellos dizque profesionales. “A Picasso no se le puede exigir una línea recta” afirma certeramente, obviando las distancias de su metáfora. Pero a pesar de ello, su relato se mueve de manera veloz, y cuando se detiene es precisamente porque Baradit no hace bien las líneas rectas, y supongo, ni siquiera las pretende hacer: en Ygdrasil, Synco y la reciente Kalfukura se nota la artificialidad del diálogo —un registro ‘convencionalmente’ problemático— que frecuentemente hace salirse al lector de la vorágine de al narración, y preguntarse simplemente por qué habría dicho uno justo antes de ver drenada su psiqué por un tubo de cobre que se hunde en la columna luego de ser decapitados virtualmente. Y la mayor parte de las veces uno se callaría, porque la trama de sucesos que se tejen en sus novelas apuntan a experiencias que sólo con gran caridad podrían ser tildadas de humanas, o siquiera imaginables.”

Texto completo acá

imagen ©Chad Michael Ward

Librerías de Chile

Amigos, como he recibido muchas preguntas acerca de la disponibilidad de Ygdrasil negro, le pedí a la Editorial los nombres de las librerías del país donde estará disponible además de las GrandesLibrerías.

Ojalá les sea de utilidad!!!

LIBRERÍA COMPODONICO
21 DE MAYO 739
ARICA

GOLDEN BOOK LTDA.    GOLDEN BOOK
HEROES D/L CONCEPCION 2555 LOCAL 102-103
IQUIQUE

LIBROCENTRO
VIC. MACKENNA 210-J, GALERIA YAGNAM
OVALLE

LIBROS CHILE SUR
O HIGGINS 431-A
COPIAPO

LIBRERÍA SELECTA
ATACAMA 416
COPIAPO

NUÑEZ VALENZUELA GRACIELA
MAIPU 282, DPTO. 21
COPIAPO

MISTRAL LIBROS
BALMACEDA 437, LOCAL 9
LA SERENA

UNIVERSIDAD DE LA SERENA
BENAVENTE 980
LA SERENA

LIBRERÍA ALEMANA
MANUEL MONTT 850, LOCAL 104
TEMUCO

ARTELIBROS
AV. RICARDO VICUÑA 349, LOCAL 11
LOS ANGELES

LIBRERÍA CLASICOS
MACKENNA 1071
OSORNO

MULTILIBROS
COCHRANE 653
OSORNO

LA LIBRERÍA DE VALDIVIA
LAUTARO 177
VALDIVIA

LIBROS CHILOE
CAUPOLICAN 410
VALDIVIA

PEQUEÑO Y PIZARRO LIMITADA
PEDRO MONTT 2801
VALDIVIA

LIBRERÍA SOTAVENTO
PORTALES 580
PUERTO MONTT

ANAY LIBROS
SERRANO 357
CASTRO

LIBRERÍA EL TREN
THOMPSON 229
CASTRO

COMERCIAL CASA ALICIA
CONDELL 173
COIHAIQUE

Literaturamenor.org

Los chicos de este gran blog, estudiantes de periodismo de la U de Chile, hicieron una muy buena nota del lanzamiento de Ygdrasil Negro, del pasado miércoles 16 de diciembre.

“Buen tiempo le toma a Baradit intentar definir Ygdrasil. Habla de “un engendro, un tumor, una malformación. Una expulsión ectoplásmica del inconciente colectivo chileno, un fantasma, una formación calcárea, un animal raro latiendo dentro de mi cráneo”.

La nueva versión retoma el manuscrito (escrito a mano, en hojas de roneo) lo corrige, revisa e incluye fragmentos que la edición previa no contemplaba.

Al presentarla, en la librería Qué Leo de Bellavista, Baradit se hace acompañar de un DJ y visuales. Antes de tomar el micrófono se cambia la polera amarilla que traía por una de Hellraiser, se torna MC, y por momentos entra en la samba canuta de su propio futuro.

También trastabilla en medio del trance, ríe y su público ríe con él, hay una comunión evidente, tan distinta de otras lecturas que literaturamenor ha tenido el placer de cubrir.”

El resto del artículo AQUI

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